Terapia Manual Ortopédica

 

El campo de aplicación de la terapia manual según la Fisioterapia se ha ampliado mucho y se extiende a todo el ámbito de la ortopedia conservadora y posoperatoria, la fisioterapia en el deporte y la reumatología. Puede ser tratado todo trastorno del movimiento, según la terapia manual, los terapeutas manuales en ejercicio examinan y tratan los componentes articulares; asimismo, determinan la capacidad de conducción del sistema nervioso y la capacidad de movimiento y analizan los desequilibrios musculares. Mediante la integración de modernos conceptos sobre la fisiología del dolor se puede planificar un tratamiento individual y con objetivo específico.

¿Qué les ofrece la terapia manual a los pacientes?

La terapia manual se está convirtiendo en un proceso dinámico gracias a la integración de nuevos conocimientos científicos y basados en evidencias. Nuestro interés consiste en hallar las mejores formas de tratamiento y adecuarlas individualmente, para que el paciente obtenga los mayores beneficios.

Según el la Terapia Manual, las indicaciones de la fisioterapia son:

Enfermedades agudas, degenerativas y crónicas de la columna vertebral , disfunciones creaneofaciales (problemas de la articulación de los miembros (coxartrosis, gonartrosis),problemas en las partes blandas de las articulaciones de los miembros (codo de tenista, irritación del manguito de los rotadores, problemas del tendón de Aquiles),pinzamiento de nervios periféricos (síndrome del túnel carpiano, síndrome del túnel ta'' rsiano),posoperatorios tras recambio protésico (p. ej., endoprotesis total, ETP), osteosíntesis, operaciones de hernia de disco, intervenciones quirúrgicas en la columna vertebral, lesiones deportivas.

Estas indicaciones incluyen a pacientes con alguno de los siguientes trastornos y problemas:

  • Dolor de espalda, discos intervertebrales, nuca y vértebras cervicales
  • Artrosis, p. ej., de cadera, rodilla o columna vertebral ,
  • Dolores faciales, cefaleas y problemas de la articulación temporomandibular,
  • Irritación de nervios, p. ej., adormecimiento de la mano, citalgia,
  • Dolor de rodilla, p. ej., después de las lesiones de lesiones del ligamento cruzado o de meniscos,
  • Dolor de hombro, p. ej., bursitis,
  • Problemas del codo, p. ej., codo de tenista,
  • Trastornos en el área de la mano, p. ej., después de fracturas o en el síndrome del túnel capriano.
  • Problemas del pie, p. ej., después de la rotura de ligamentos ,
  • Tratamiento ulterior a cirugías y lesiones del campo ortopédico,
  • Dolores y problemas causados por mala posición en el puesto de trabajo,
  • Dolores originados en actividades deportivas y sobrecargas.

 

La Terapia Manual permite a los fisioterapeutas expandir y mejorar su desempeño clínico, orientado a la práctica, para poder planificar y ejecutar un tratamiento individual a la medida del paciente.

Los terapeutas informan en primer término al paciente que el tratamiento siempre empieza con un interrogatorio detallado sobre las molestias que sienten en las actividades cotidianas y que la descripción que haga de su problema es muy importante para fisioterapia. La información inicial le explica al paciente que el examen corporal preciso sirve para hallar el trasfondo de su problema y por qué el examen de un problema de hombro puede llevar también a examinar la columna cervical, las costillas y la columna vertebral torácica.

Aquí se demuestra que la comunicación es parte esencial del tratamiento. La terapia Manual destaca cuán importante para el éxito del tratamiento el imbuirse del problema y cuanta ayuda representa para el paciente.

A través de las explicaciones, el paciente debe comprender que no se trata de aplicar, en primer término, un tratamiento rápido, sino de hallar la causa de sus problemas tras un examen minucioso.

El tratamiento en si puede ser muy variado y abarcar, por ejemplo, las siguientes medidas:

  • Movilización manual de articulaciones.
  • Técnicas para mejorar la capacidad de movimiento de tejidos nerviosos.
  • Estiramiento y/o fortalecimiento de músculos.
  • Esclarecimiento de las relaciones existentes en origen del problema, para garantizar a largo plazo el éxito del tratamiento.
  • Instrucción acerca del desarrollo de movimientos específicos de la vida diaria y de los deportes.
  • Ejercicios autónomos y “ayudas para la autoayuda”.

 

Es cada vez más común que se integren aspectos de la Terapia Manual también en el tratamiento de pacientes con trastornos del movimiento de causa neurológica. Tanto las movilizaciones de articulaciones como la movilización de estructuras nerviosas pueden ser empleadas para ayudar a la recuperación de las capacidades de movimiento previas y para la regulación del tono muscular